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El ser elegido como representante de la comunidad

Este artículo pretende dar una visión propia de la interacción entre un miembro activo de la comunidad y su consejo comunal.


Mi apodo es Kristinalf y vivo en una comunidad rural que se encuentra cerca de una ciudad capital, en esta zona conviven tres consejos comunales a los cuales voy a denominar CC1, CC2 y CC3. En un principio sólo existía el CC1, pero debido a la expansión de la zona y a la creación de una urbanización privada se creó el CC2; luego el CC1 quedó liderando una zona bastante amplia y apareció un pequeño grupo que fue haciendo publicidad de que todo iba a mejorar una vez que se lograse dividir al CC1, así que finalmente se creo el CC3, el cual es el consejo comunal al cual pertenezco.

Todo estuvo bien mientras que la comunidad no noto que las cosas no mejoraban, la vía estaba cada vez más deteriorada, el monte cubría la mitad del camino, el aseo no pasó en tres años seguidos y lo peor es que se sabía que se aprobaban presupuestos por parte de la alcaldía para estas labores, sin embargo no se veía nada más que camionetas nuevas en la familia de la Señora Pepita, dirigente principal de la contraloría del CC3.

En la búsqueda de que el aseo recogiera por lo menos la basura, los habitantes de la comunidad convocaron una asamblea de ciudadanos, a la cual la señora Pepita ni ningún representante del CC3 asistió, en donde se decidió pedirle cuentas al CC3 de sus acciones durante todo el año. Así pues, le fue solicitado el libro de contabilidad y los papeles de los integrantes del CC3, a lo que la Señora Pepita respondió con una violencia extrema en la cual fue necesaria la presencia policial para detenerla a ella y los supuestos representantes del CC3.

Después de lo acontecido los habitantes de la comunidad pidieron unas nuevas elecciones y en base a que la señora Pepita no presentó las actas de votación donde fueron electos los representates del CC3 se procedió a realizar una votación enmarcada según la ley de consejos comunales, en dicha votación resulté ganadora de miembro 5to de la Contraloría Social.

Una vez elegidos los nuevos representantes del CC3 todo pareció volver a la normalidad en la zona por un tiempo, se logró obtener acceso al libro de contraloría y banco, donde se observó una cantidad de irregularidades incalculables, el aseo recogió por fin la basura sin cobrar de más a pesar de ya ser cancelado el servicio del mismo en la factura de la luz, entre otras cosas. Sin embargo la Señora Pepita decidió que quiere volver a ser representante de la comunidad y por ello se ha dedicado a realizar una cantidad de propaganda en contra nuestra y a destruir la casa comunal que es donde el CC3 celebra sus reuniones.

Es curioso que uno que intenta brindar su apoyo a una comunidad, la misma se deje enredar por una persona que no le hizo ningún bien a la misma y por encima sean capaces de destruir algo que nos pertenece a todos e incluso agredir a los que fueron electos por votación popular mayoritaria.

Colaboremos todos por favor y veremos que me depara el futuro en esta nueva aventura, tratar de crear una página WEB en mi consejo comunal con la participación de todos los ciudadanos, incluyendo la Señora Pepita.

Será un buen reto...